Los indígenas que protestan en Cauca siguen en el sitio La María. Incidentes con defensor regional.
Apenas con pocas ropas y maltrechos, unos 3.000 cultivadores de coca que protestaban en el sitio Remolinos del municipio de Taminango (Nariño) llegaron ayer con su protesta a Pasto. Traían hambre y niños asustados.
Muchos de ellos mostraban huellas de los choques que tuvieron con la Policía y el Ejército entre el lunes y el jueves, cuando estuvieron en la vía Panamericana protestando por la erradicación y la fumigación de los cultivos de coca.
Fabio Morales, por ejemplo, caminó seis horas hasta Pasto. Otros manifestantes llegaron apiñados en camperos y camiones.
“Nos tocó dormir en el monte. Los policías nos quemaron la ropa”, contó Mariano Pachichana, de la vereda Punta de Vargas de Policarpa, a la que se llega después de un viaje de dos horas en lancha y seis en carro.
Los campesinos fueron albergados en el coliseo Sergio Ruano. El gobernador de Nariño, Eduardo Zúñiga, dijo que se busca una alternativa para evitar más desplazamientos y enfrentamientos.
Ayer, 8 de los 60 lesionados en los choques en Taminango seguían hospitalizados.
La Cruz Roja Colombiana asumió el registro y atención básica de los cocaleros, pero algunos se quejaban de esa entidad porque, según dijeron, no acudió a ayudarlos cuando comenzó el desplazamiento, en abril, tras las fumigaciones con glifosato.
Mientras tanto, en La María (Cauca) continuaban ayer los cerca de 10.000 indígenas que desde el pasado martes bloquean de manera intermitente la Panamericana para protestar por el TLC y la reelección presidencial.
La Defensoría del Pueblo mediaba para la liberación de dos policías que siguen en poder de los nativos, que exigen, a su vez, que les entreguen a los comuneros detenidos.
El director de la Policía, general Daniel Castro, dijo que la Fuerza Pública ha actuado en el marco legal frente a las protestas en Nariño y Cauca, donde resultaron heridos unos 100 marchantes y
23 uniformados.
Los hechos serán evaluados por una comisión de la Defensoría del Pueblo, la Diócesis de Pasto y organismos de derechos humanos.
Lo que dicen unos y otros
El defensor del Pueblo de Nariño, Carlos Maya, dijo que fue agredido física y verbalmente por la Policía cuando atendía las quejas de los manifestantes en Remolinos, en la carretera Panamericana, durante una operación de desalojo.
El comandante de la Policía de Nariño, Henry Plaza, se abstuvo de referirse a ese hecho pero indicó que los uniformados fueron agredidos con bombas incendiarias, papas explosivas y ácido.
Anunció una denuncia por las lesiones a seis uniformados, entre ellos el mayor Geovanni López, quien sufrió lesiones en sus ojos.
Según los cocaleros, los desalojaron de la Panamericana con tanquetas y helicópteros.
PASTO Y POPAYÁN.